Análisis de discurso

El concepto de lo político se desprende de cada uno de los textos es claro, ya que en disonancia con la definición clásica althusseriana de los aparatos ideológicos de Estado, entendidos como simples herramientas al servicio de la voluntad de los dominadores, Emilio de Ípola propone que lo político debe ser pensado como un campo atravesado por tenciones y conflictos, en donde si bien hay ejercicio de dominación y hegemonía de clase, existen también…“lugares habitados por contradicción, por relaciones inestables de fuerza y de lucha, en el marco de las cuales se ejerce y se reproduce un poder político e ideológico que, aunque solido y eficaz, no es en modo alguno la simple emanación de una voluntad consciente, unificada y coherente”1

Ahora bien, desde el punto de vista de Eliseo Verón, un discurso es producido en determinadas condiciones espacio-temporales que son características de una sociedad, por tanto, al momento de analizar un discurso debe tenerse en cuenta que lo político representa una dimensión del funcionamiento de dicha sociedad. Así, para Verón lo político se vincula al análisis discursivo a través de la interrelación entre lo estatal y las fuentes productoras de discurso, en donde lo político se limita a un tipo de discurso.

Los autores anteriormente citados coinciden en que es necesario analizar el proceso discursivo a través de una estructura de dos polos diferentes y complementarios, en donde el primero de ellos está referido a la etapa de producción, y el segundo está referido a la etapa de recepción del discurso. Es importante estudiar el polo de producción para entender los mecanismos o disposiciones tomadas por el productor que pretende hacer más explicito el sentido del mensaje. De esta manera, se debe tener en cuenta tato las condiciones de producción referidas al contexto social como el corpus en el que apoya el discurso.

El polo de recepción está referido a la manera en que las personas a las que está dirigido el mensaje lo perciben; así, la asimilación del discurso se dará de una manera particular paracada uno de los receptores, pues ellos involucran su propio conocimiento, sumado a las condiciones de recepción llegando a una decodificación del mensaje.

En esta misma línea de razonamiento, la realidad política se puede entender como un campo de acción discursivo en donde “todo discurso producido constituye un fenómeno de reconocimiento de los discursos que forman parte de sus condiciones de producción”2.

Todos los discursos producen efectos distintos según el contexto social en que se produzcan. De esta manera, el poder solo puede estudiar a través de los efectos del discurso, en donde éste solamente es visible en una instancia posterior en donde el receptor da cuenta de los efectos de este discurso, razón por la cual “el poder de un discurso puede estudiarse únicamente en otro discurso que es su efecto”3.

De Ípola agrega que el análisis de la dimensión receptiva de un mensaje consiste ante todo en “sacar a la luz las huellas que han estado o están en el origen de los efectos sociales de ese discurso”4.

Las huellas están referidas a formas en las que emerge el análisis de las condiciones de producción para quien analiza el discurso. Éstas no necesariamente expresan el contexto, sino que trascienden a una relación textual y extra textual de dichas condiciones.

En definitiva, el poder se materializa en la confrontación entra los diferentes efectos de sentido de los discursos.

Citas:

1 De Ípola, Sociedad, ideología y comunicación, en “La Bemba, acerca del rumor carcelario y otros ensayos”. Siglo XXI, Buenos Aires 2005, Página 83.

2 De Ípola, Sociedad, ideología y comunicación, en “La Bemba, acerca del rumor carcelario y otros ensayos”. Siglo XXI, Buenos Aires 2005, Página 54.

3 Verón, Eliseo, Diccionario de lugares no comunes en “Fragmentos de un tejido”. Barcelona, 2004. Editorial Gedisa. Página 48.

4 De Ípola, Sociedad, ideología y comunicación, en “La Bemba, acerca del rumor carcelario y otros ensayos”. Siglo XXI, Buenos Aires 2005, Página 75.

Bibliografía

* De Ípola, Sociedad, ideología y comunicación, en “La Bemba, acerca del rumor carcelario y otros ensayos”. Siglo XXI, Buenos Aires 2005

* Verón, Eliseo, Diccionario de lugares no comunes en “Fragmentos de un tejido”. Barcelona, 2004. Editorial Gedisa.

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